El trayecto desde el complejo playero hasta el corazón de Yucatán fue un viaje de transición entre el lujo caribeño y la historia viva. Salvatore manejaba con tranquilidad, disfrutando del paisaje mientras Alessandra miraba fascinada por la ventana cómo la vegetación tropical se abría paso para revelar las primeras casonas coloniales de fachadas de colores pastel. Habían llegado a Valladolid, un Pueblo Mágico que parecía detenido en el tiempo.
Al bajar del auto, el aroma a tierra húmeda, madera