El día se presentaba con elegancia silenciosa. Tras la visita a la tienda de trajes, Noah decidió que era el momento perfecto para elegir los anillos de boda, aprovechando que estaban todos juntos. Así, condujo la Lincoln Nautilus hacia una joyería reconocida, con Isabelle a su lado, y James en el asiento de copiloto. Detrás, Camille y Lucie comentaban en voz baja sobre las vitrinas que seguramente las deslumbrarían.
Durante el trayecto, Noah hablaba de fechas, colores y mesas de invitados. J