El Salón de las Columnas, en el ala norte de la Mansión Moore, ostentaba cada rincón como si el tiempo se hubiera detenido en un reino de mármol y silencio. La luz caía desde arañas de cristal, bañando la alfombra persa con un resplandor casi ceremonial. Todo en ese lugar anunciaba que lo que estaba por suceder no era una simple reunión... sino un ajuste de cuentas dentro del legado.
James llegó puntual, impecable. Noah, detrás, con la mirada ceñida y los hombros tensos. Ambos sabían que no e