La noche había caído sobre Bellevue, envolviendo el palacio en un manto de silencio. Las luces del exterior proyectaban sombras alargadas en las paredes, y cada crujido del suelo parecía amplificarse en la penumbra. Mi corazón latía con fuerza mientras me movía de un lado a otro en la habitación, incapaz de encontrar consuelo en la espera. Maximilian había salido temprano esa mañana para atender asuntos urgentes, y desde entonces no había tenido noticias suyas.
En mi mente, las palabras de Chri