Después de su confesión pública, todo se movió demasiado rápido. Un caos de dimensiones ininmagables se instaló en todo el país, desatando protestas y reclamos al presidente. Maximilian tomó el primer paso y antes de ser expulsados del palacio de Bellevue, él pidió empacar todo y nos mudamos a la casa señorial, esa misma donde vivimos al comienzo de todo.
Volví a ver sus dimensiones imponentes, sus esculturas en los techos, los estanques congelados y sus muros impenetrables. Pero ahora, en luga