Lazos inesperados. Capítulo 4: Corazones dolidos.
La silueta de Beatriz se desvaneció, Paul la observó durante un instante más antes de dar la espalda a la posibilidad de una persecución.
La grava crujió bajo sus zapatos mientras regresaba al auto y se dirigía a la gran casa, donde se llevaría a cabo la recepción.
Solo había algunos invitados porque la mayoría estaba en la iglesia, sin embargo, se escuchaba un murmullo de conversaciones y algunas risas flotar en el aire. Aunque todo eso era un cuchicheo lejano para él.
Paul eligió una mesa ap