Capítulo 19: Despertar a la realidad.
—¿Estás de broma? —preguntó Alexander con incredulidad.
—Nunca he hablado más en serio en toda mi vida, Alexander, me voy —dijo Tanya, con voz firme mientras aferraba la maleta.
—No puedes irte así como así —replicó Alexander con tono posesivo—. ¿Acaso se te olvidó que eres mi mujer?
Ella giró sobre sus talones para enfrentarse a él, el desafío en sus ojos era lo suficientemente agudo como para atravesar su arrogancia.
—¡Ya no lo soy! —replicó ella.
La risa de Alexander resonó burlona, un son