Capítulo 20: Revelaciones amargas.
Tanya se había quedado dormida del cansancio que le había producido llorar y llamar de manera desesperada a Alexander, o a cualquier otra persona para que le abriera la puerta, por eso cuando escuchó abriendo la puerta se incorporó y sintió alivio cuando vio a la cocinera allí.
—Gracias al cielo ¿Vino a sacarme de aquí? —preguntó mientras se levantaba.
Sin embargo, la mirada triste de la mujer le indicó que se estaba haciendo falsas ilusiones porque ella no había ido para abrirle la puerta y s