Capítulo 18: La decisión de Tanya.
Tanya se quedó allí, mirándolo como si estuviera loco, no podía creer su forma de comportarte con ella, cada palabra ofensiva que pronunciaba provocaba en ella una herida y una decepción más profunda en su corazón.
—No te quedes como palo, ¿Acaso no escuchaste mis palabras? Te dije que te desnudaras, para eso eres mi esposa —dijo con firmeza y una expresión de rabia en su rostro.
—Pues te equivocas, no lo voy a hacer, tú lo has dicho muy bien, soy tu esposa, no un objeto sexual y mucho menos un