Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de Mateo se abrieron de golpe. El aire abandonó sus pulmones con violencia y Valeria percibió inmediatamente el cambio en su cuerpo: la rigidez, la palidez repentina, la forma en que sus manos se separaron de su rostro como si el contacto hubiera dejado de ser posible en ese instante preciso.
– ¿Mateo? –
Él no respondi







