Arturo Villanueva no lo dijo de golpe.
Eso fue lo primero que el abogado de Mateo aclaró después, cuando intentó reconstruir el momento para el expediente: que no hubo drama, que no hubo voz quebrada ni pausa calculada para la galería, que Arturo simplemente respondió a la pregunta del juez con la precisión metódica de alguien que ha ensayado una cosa durante tanto tiempo que ya no le produce miedo decirla en voz alta. Solo produce alivio. El tipo de alivio que se parece peligrosamente al agota