Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia había cedido finalmente durante la madrugada, pero la ciudad conservaba todavía ese brillo húmedo que quedaba suspendido sobre el asfalto después de las tormentas largas. Isabella permanecía sentada frente al tocador de su habitación desde hacía casi veinte minutos sin terminar de maquillarse. El espejo le devolvía una imagen impecable, el cabello perfe







