Mundo ficciónIniciar sesiónMateo llevaba más de dos horas sin moverse prácticamente del mismo lugar. La corbata descansaba desanudada sobre la mesa, las mangas de la camisa permanecían arremangadas hasta los antebrazos y la pantalla frente a él iluminaba parcialmente el cansancio endurecido que comenzaba a instalarse en su rostro con la permanencia de algo que ya no tiene intención de marcharse pronto.







