Mundo ficciónIniciar sesiónMateo despertó sobresaltado a las cuatro y diecisiete de la mañana con el cuerpo completamente empapado en sudor y una presión insoportable oprimiéndole el pecho desde dentro, como si alguien hubiera enterrado una mano helada entre sus costillas mientras dormía y hubiese esperado exactamente al instante más vulnerable de la noche para apretar. Durante varios segundos permaneci







