Mundo ficciónIniciar sesiónRodrigo aprendió desde muy pequeño que existían puertas que se abrían para algunas personas incluso antes de tocarse, y puertas que jamás terminaban de abrirse sin importar cuántas veces uno golpeara desde afuera. Su madre le enseñó esa diferencia sin necesidad de explicarla directamente. Bastaba observar la forma en que Elena Villaseñor caminaba dentro de







