Mundo ficciónIniciar sesiónSofía entró al departamento a las siete y media con esa expresión específica que Valeria había aprendido a reconocer en ella durante los últimos meses: no alarma, no urgencia, sino la calma particular de alguien que lleva información importante y entiende que la forma en que se entrega cambia la manera en que se recibe. Dejó una carpeta sobre la mesa del comedor.







