Thiago pasó de inmediato a la habitacion contigua, cargando el suntuoso vestido de dama de honor que llevaba preparado para ella. Al entrar, el panorama que lo recibió le partió el alma en mil pedazos. Coni Petrov se encontraba hecha un ovillo en la cama, encogida sobre sí misma como un animalito herido. Tenía el rostro completamente pálido, los labios con un alarmante tono azulado y un silbido agudo saliendo de su pecho con cada respiración sibilante, delatando una crisis asmática severa provo