La silueta de El Espectro se deslizó por los ductos de ventilación y los pasillos ocultos de la mansión Genovese con la agilidad de una sombra nocturna, evadiendo cada cámara y sensor gracias al hackeo previo de sus analistas. Segundos después, Alaric Turner salía por una de las salidas de emergencia traseras, perdiéndose entre los arbustos del enorme jardín periférico hasta alcanzar la camioneta blindada que lo esperaba oculta entre la maleza.
La puerta del copiloto se abrió y Alaric subió de