El rugido de los motores de las camionetas blindadas anunció el regreso del equipo a la mansión de Luka. En la entrada principal, el ambiente era puro nerviosismo. Anastasia, Coni y Mónica esperaban de pie, con el corazón en un hilo, tras haber escuchado los reportes preliminares de la brutal balacera en los muelles.
En cuanto las pesadas puertas se abrieron, Alaric entró a paso firme, con su imponente uniforme táctico intacto. Detrás de él, Luka caminaba con total frialdad, seguido por un Mike