SEBASTEN
—Thorner —la voz de Fayir resuena al otro lado de la línea, cargada de esa maldita cortesía corporativa que me revuelve el estómago—. Supongo que estás ocupado reestructurando tus planes de expansión.
—Habla rápido, Fayir —le espeto, directo y sin rodeos—. No tengo tiempo para tus llamadas.
—Solo quería saber si tienes un espacio en tu agenda hoy. Me gustaría visitarte en tu oficina de Apex-Tel. Prometo no quitarte mucho tiempo y espero que no me cierres la puerta en la cara.
Mi lobo g