SEBASTEN
La mesa de la sala de juntas de Apex-Tel está llena de informes financieros, mapas de conectividad y analistas con cara de pocos amigos. Aquí todos son humanos: directores de expansión, jefes de asuntos regulatorios y el equipo legal corporativo. Para ellos, esto es una guerra de corporaciones y monopolios. No saben nada de nuestra estirpe, ni de lobos, ni del Consejo. Para ellos, Fayir es simplemente un abogado corporativo brillante y corrupto que nos ha puesto una traba legal infranq