AURORA.
Regreso del balcón al interior de la habitación con un hondo suspiro de frustración. Me siento aburrida, atrapada y asfixiada bajo este techo. No tengo absolutamente nada que hacer en estas cuatro paredes. Lo único que me carcome la mente es la necesidad de hablar con mi madre y mi padre; deben de estar muriéndose de la preocupación por mí tras el desastre de la boda, pero estando aquí encerrada y sin señal, sé que no lo voy a lograr por las buenas.
Me encierro en el baño para despejarm