AURORA
Detrás de los cuatro primeros, aparecen seis lobos más saliendo por los ductos de ventilación del túnel. Son demasiados. La estrechez del pasillo nos juega en contra y el número de enemigos nos supera por completo.
Lenora va al lado de Sebasten cargando a mi bebé. El niño, asustado por el retumbo de los disparos y los rugidos de las bestias, empieza a llorar descosido. Su llanto agudo resuena en el tubo de concreto.
Lenora ve que Vladimir y las gemelas están quedando rodeados. Un lobo es