Julienne Percy
El celular vibró sobre la mesa y sentí que el corazón se me subía a la garganta cuando vi el nombre en la pantalla: Davian. Esperaba su llamada por horas para ser honesta
Respondí la videollamada con manos algo temblorosas, y al instante su rostro apareció. Se veía... distinto. Su cabello ligeramente desordenado, la barba de varios días sombreándole el rostro, y esas ojeras oscuras bajo los ojos que hablaban de noches sin dormir. Aun así, seguía teniendo ese aire dominante e inq