Julienne Percy
Me había pasado toda la mañana y buena parte de la tarde con Khaos en brazos, alimentándolo, cambiándolo, acunándolo, murmurándole palabras dulces que salían de mi boca sin pensarlo demasiado. Cada vez que sus ojitos buscaban los míos, sentía que el mundo se detenía un poco.
Mi hijo… Era la única certeza que tenía en medio de esta tormenta.
Sin embargo, por más que intentara mantener mi mente anclada en él, los pensamientos me traicionaban. Volvían a Davian. A sus labios sobre m