TODOS LOS BESOS DE TU BOCA. CAPÍTULO 33. Una mujer santificada
TODOS LOS BESOS DE TU BOCA. CAPÍTULO 33. Una mujer santificada
Rebecca se quedó completamente muda.
Las palabras de su cuñada resonaron en el aire, como si hubieran rebotado en las paredes de la oficina, dejando tras de sí un silencio espeso, casi absurdo. Sentía que el mundo acababa de inclinarse un poco hacia un lado.
—¿Qué… qué dijiste? —balbuceó, con los ojos muy abiertos, como si no hubiera escuchado bien.
Chelsea cruzó los brazos, estaba todavía más nerviosa y sentía que se atragantaba co