MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 79. Una conjugación necesaria
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 79. Una conjugación necesaria
La semana siguiente fue lenta, marcada por controles médicos, medicamentos y pequeñas mejoras que parecían enormes victorias. Camilo comenzó a caminar con ayuda, a respirar sin asistencia, a recuperar el color en el rostro.
Cuando los doctores finalmente les dieron el alta, Henry y Rebecca llegaron al hospital para recogerlos.
—Te ves menos muerto —comentó Henry con una sonrisa contenida.
—Es el mejor cumplido que he recibido esta semana