MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 75. Un milagro
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 75. Un milagro
Por desgracia, los disparos no se detuvieron con el primero.
Después del estallido que siguió al movimiento brusco de Camilo, hubo una fracción de segundo suspendida en el aire, y luego llegaron más detonaciones, rápidas, coordinadas, secas, como una respuesta inevitable a lo que acababa de suceder. Los alguaciles del juzgado, que habían mantenido las armas apuntando desde distintos ángulos, reaccionaron en cuanto Brenda intentó apretar el gatillo de nu