CAPITULO 31. El resultado oficial
CAPITULO 31. El resultado oficial
Henry quiso que la tierra se lo tragara cuando vio a Rebecca en la puerta. El corazón se le desbocó de golpe, como si le hubieran dado un puñetazo invisible en el pecho. El aire en sus pulmones se volvió pesado, y con un movimiento instintivo, torpe, escondió el diario debajo de las sábanas, como un niño atrapado con un secreto prohibido. El cuaderno desapareció a un costado de su cuerpo, y él apretó los bordes con los dedos temblorosos, temiendo que ella lo de