MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 48. Un hombre cómodo
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 48. Un hombre cómodo
Camilo salió de la recepción con el corazón latiéndole tan fuerte que apenas podía escuchar el ruido de la calle. No podía creer que todo hubiera terminado en esa escena absurda, en ese brindis ridículo donde parecía que lo estaban empujando a casarse con Stacy como si fuera un premio de consolación.
—No puede estar pasando esto —murmuró, más para sí mismo que para nadie.
Pero Henry, a su lado, era el encargado de mantener la cabeza fría.
—¿Vas a