MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 50. Un hombre ciego
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 50. Un hombre ciego
Camilo miró a Seija como si la estuviera viendo por primera vez. Tenía el periódico todavía arrugado entre las manos, pero ya no lo estaba mirando la foto que comprometía el resto de su destino, sino a ella, buscando algo que quizá llevaba demasiado tiempo ignorando.
—¿De verdad he sido tan ciego? —preguntó, con una mezcla dolorosa de incredulidad y cansancio.
Seija rodeó el escritorio y se acercó despacio. Sus pasos fueron firmes, pero en su expre