Mundo ficciónIniciar sesiónCLARIS:
Mis gemelos, que estaban ahora junto a Kieran, miraron a Fenris y luego a Clara con ojos curiosos. Solo entonces entendí lo obvio: no eran tontos. Su sensibilidad iba más allá de lo común; eran pequeños lobos y sus instintos les permitían percibir cosas que ni siquiera yo lograba entender del todo.
—Tío Fenris, ¿vas a venir con nosotros a desayunar? —preguntó mi hijo, y su sonrisa traviesa lo






