Mundo de ficçãoIniciar sessãoKIERAN:
Con el triunfo, todos estábamos eufóricos; aquella amenaza de siglos había llegado a su fin. Y lo mejor de todo, mi poder carmesí había desaparecido junto con su dueño. Ahora, solo quedaba el divino de mi madre. El vientre de mi Luna estaba muy abultado, al igual que el de su hermana Clara, quien estaba tan feliz que no se separaba de Fenris. Las abogadas se las había dado al humano Ragnar para que trabajara con ellas; no recorda







