400. LA LLEGADA DE LOS CACHORROS
CLARIS:
Me sentía encerrada dentro de este cuerpo de loba que no me permitía hacer nada, aunque ahora podía leer todos los conocimientos que ella poseía en su memoria, que eran innumerables y me confundían. Cuando sentí a Lúmina aullar furiosa, hice un esfuerzo por ver lo que estaba sucediendo y lo logré. Una brecha negra se abrió en el aire justo detrás de los enemigos, como los colmillos de una bestia dispuestos a devorarlos. Reconocí ese portal sin saber cómo; era magia prohibida, un sacrifi