Mundo ficciónIniciar sesiónMARCUS:
La casa se estremeció de pronto, sonando estrepitosamente. Pensé que era un terrible terremoto, así que corrí hacia la cocina con mi mente centrada en la Nana. Ella era mi pareja destinada, aunque jamás me había aceptado. Al llegar, la vi luchando por mantener todas las cazuelas en su lugar, sin miedo alguno. Pero me miró pidiendo auxilio. Levanté las manos y dije un conjuro que la trajo a mis brazos; salí co







