Mundo ficciónIniciar sesiónKIERAN:
Sonreí feliz al ver la media luna iluminada en la frente de Claris, la indicación de que su loba Lúmina había despertado en toda su capacidad. No era débil, no era una niña. Era como debió ser siempre: mi compañera, igual que mi lobo Atka. Lúmina. Habían pasado los dos años en que debió madurar, y ahora, a sus veinticinco años, emergía como debía ser.
La L






