Mundo ficciónIniciar sesiónKIERAN:
Por un segundo pensé que lograría intimidarlo con mi tono, pero Kieran curvó sus labios en esa maldita sonrisa suya, ese gesto arrogante que siempre lograba irritarme. Se encogió de hombros, como si mis palabras no tuvieran peso alguno.
—No veo por qué no —respondió con ese tono sarcástico que tanto detestaba, mientras metía las manos en sus bolsillos. Luego miré a Elena con total seriedad&md






