Mundo ficciónIniciar sesiónKIERAN:
Me tensé. Las palabras de Atka eran tan simples como ciertas, y aunque me costara admitirlo, sabía que tenía razón.
—Está bien, Claris —murmuré finalmente, más para calmar la tormenta que veía formándose en sus ojos—. Pero si te quedas, tienes que prometerme que harás lo que yo diga. Esto no es algo con lo que puedas arriesgarte. Ella asintió rápidamente






