Perspectiva de Emilio
Mi padre me citó en su despacho apenas se enteró de que Bautista había renunciado. No hizo falta que me lo dijera con esas palabras exactas para entender que la reunión no iba a tratarse de seguridad doméstica.
—Siéntate —dijo, sin levantar la vista de los papeles que tenía desplegados sobre el escritorio—. Necesito que me expliques esto.
Me acerqué y vi, extendidos sobre el escritorio como piezas de un rompecabezas que alguien más ya había armado por mí, reportes de la na