Mundo ficciónIniciar sesiónEl olor a pintura blanca fresca llenaba la segunda planta de la casa, León se secó el sudor de la frente con el dorso del brazo, dejando una pequeña mancha blanca cerca de la ceja. Había terminado con las paredes y el cuarto de Victoria parecía otro, ya no era una habitación gris y aburrida; ahora estaba llena de luz.
Solo quedaba un problema: el escritorio.
Konstantin había dejado un es







