Mundo ficciónIniciar sesiónLas persianas automáticas del despacho de León estaban bajadas sumiendo la habitación en una penumbra conspiratoria iluminada solo por el brillo azulado de varios monitores.
Nuria estaba sentada frente al ordenador principal tecleando con una velocidad vertiginosa, León estaba de pie detrás de ella con una mano apoyada en el respaldo de su silla y la otra en el escritorio, formando una jaula protectora alrededor de ella.
Ahí







