Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol de la tarde bañaba el césped impecable, Alex corría detrás de un pavo real que indignado por la persecución, había desplegado su cola. Desde la terraza dos figuras observaban la escena. León estaba apoyado en la barandilla de piedra con los ojos fijos en el niño, sentía una presión en el pecho que no era dolor, sino una expansión violenta de su capacidad de amar.
Es rápido —di







