Mundo ficciónIniciar sesiónCinco meses después.
León Armand estaba de pie frente al ventanal de su despacho en la planta 50, no miraba la lluvia; miraba su propio reflejo, estaba acorralado, pero no caería sin pelear.
Durante noventa días había gastado una fortuna buscando a Nuria, había movido cielo y tierra, pero Nuria se había evaporado con una eficacia que solo el miedo real puede otorgar.
Adrián entró, con el rostr







