Mundo ficciónIniciar sesiónEl Gran Hotel de Puerto Andraka brillaba esa noche como una joya en medio de la oscuridad, cientos de focos iluminaban la fachada y una alfombra roja se extendía por la escalinata principal, flanqueada por una legión de fotógrafos y periodistas hambrientos.
León Armand se ajustó los gemelos de su esmoquin frente al espejo de la suite presidencial, se veía impecable, poderoso y exitoso, pero al mirarse a los ojos vio un vacío aterrador.







