La pantalla seguía encendida.
Contraseña incorrecta.
Elena no apartó la vista del monitor.
Tenía la carpeta de documentos apretada contra el pecho.
Detrás de ella, la puerta principal acababa de cerrarse.
Llaves sobre la consola.
Pasos en el pasillo.
El regreso de Daniel.
No corrió.
No escondió nada.
No esta vez.
Se quedó sentada frente a la computadora cerrada para ella.
La computadora de su esposo.
La de las cuentas compartidas.
La de la vida secreta.
La de la nueva contraseña.
Los pasos se d