Elena nunca había podido dormir más de una hora seguida.
Cada vez que cerraba los ojos, tres imágenes siempre aparecían en su mente.
La puerta de su casa cerrándose detrás de Daniel.
Sofía preguntando si ese hogar era un lugar donde todos estaban juntos.
Y el mensaje.
Mañana vendré a buscar a Sofía. No me obligues a hacer algo peor.
Eran las seis y veinte de la mañana cuando ella ya estaba sentada en el borde de la cama de la habitación de invitados.
Lucía seguía durmiendo en la habitación de a