Capítulo 77.
POV Martina.
No sé cómo pude controlarme después de ese ataque de celos de Santiago; era un avance más, un rayo de luz en la oscuridad de su amnesia, pero él seguía manteniendo esa distancia infranqueable entre nosotros, un muro invisible que me torturaba. Yo entendía —Dios, cómo entendía— su confusión, el terror a fallarme de nuevo, a no ser el hombre que recordaba en mis sueños. Pero añoraba un beso, una caricia suya que borrara años de ausencia, una mirada cargada de amor y deseo que me hici