Capítulo 65.
POV Martina
El silencio en la mansión se cernía como una niebla espesa, cuando crucé el umbral esa noche. El eco de mis pasos en el mármol parecía un latido acelerado, un recordatorio de que el tiempo se agotaba. Dante me esperaba en la sala principal, rodeado por mi madre y Graciela. Sus rostros eran máscaras de tensión: Dante con los brazos cruzados, listo para la batalla; mi madre, con las manos entrelazadas en un nudo de ansiedad; y Graciela, erguida como una reina guerrera, con esa mirada