Capítulo 32 – Rosas con espinas.
POV Martina
Los días después de la explosión se sintieron como una larga resaca de miedo y confusión. Despertaba cada mañana con el mismo sabor metálico en la boca, como si todavía respirara el humo del atentado. Cerraba los ojos y lo revivía todo: la luz cegadora, los gritos, el cuerpo de mi padre tendido sobre el suelo, y las manos de Santiago cubiertas de sangre, intentando mantenerme en pie.
La policía se llevó todo: cámaras, registros, muestras del suelo, incluso los restos calcinados de l