Capítulo 12.
POV Martina
Volver al hospital fue como volver a respirar. El olor a cloro, el ruido constante de pasos, las voces apuradas, el pitido de los monitores… todo eso que antes me agotaba, hoy me hacía sentir viva. Había pasado tanto tiempo fingiendo en una oficina, rodeada de trajes caros y sonrisas hipócritas, que había olvidado cómo se sentía ser útil. Realmente útil.
Rodrigo me recibió con una sonrisa sobria. No hubo ironía, solo un gesto amable.
—Bienvenida de nuevo, doctora Ferrer.
—Solo por d